¡Somos semidioses...!

Él dijo: "...hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra...!

jueves 13 de agosto de 2009

El brillito de tus ojos.

(Por: Pax Héraut)

No creas que no los vi pasar...
En el hechizo del tiempo...,
en la oscuridad del embrujo...

No creas que no los vi pasar,
si volaban como halcones,
como saetas fulminantes.

No creas que no los vi pasar;
bajo su negro plumaje...
sigilosos..., intimidantes...

Atravesando los cristales
de mi pálida jaula,
de mi solitaria habitación...

No creas que no los vi pasar,
taladrando la penumbra
de mi cuatrilímite prisión...

No creas que no los vi pasar
acompañados de tu vals
y tu sonrisa de despojo.

No creas que no los vi pasar...
si iluminas todo ante su paso
con el BRILLITO de tus ojos...

miércoles 8 de julio de 2009

El Héroe de Leyenda


(por: Enrique Bumbury)



Siempre, en la oscuridad,

la voz no tiene sentido...

El silencio lo es todo:

héroe, en su propio olvido...



En sus ojos apagados,

hay un eterno castigo:

El Héroe de Leyenda,

pertenece al sueño de un destino...



Encerrado en el tiempo,

ha perdido el valor

para escapar de su celda,

el Héroe..., sin ilusión.

video

(video extraído de YouTube)

lunes 6 de octubre de 2008

¿Quién eres Tú?


(por: Pax Héraut)

Luz hiriente
de cuerpo etéreo,
Sangre Hirviente,
Universo Entero;
Oh, Gran Mente
a quien venero...

Eres Luz apagada,
pues no te encuentro
y cierras tu mirada
cuando me lamento
y, tiras mi morada
con tu fuerte viento...

Y, me abandonas
cuando te necesito...
(más no me abandonas,
pues, aún existo
y, fuerzas me abonas,
pues aún resisto...)

Oh, Vida:
¿Por quién vivo?
Oh, Vida:
¿Para quién vivo?
Oh, Vida:
verle, no consigo...

Tú, Agua en el mar,
Aire en el viento,
Llama en el fuego...;
más, Tú eres el Mar,
Tú eres el Viento,
Tú eres el Fuego...

Tiérnamente fuerte es tu mirada,
suávemente áspero, tu semblante;
delicádamente vigorosa, tu palabra.
Más veo tu mirada.
Más dibujo tu semblante.
Más escucho tu palabra.

Y..., ¿quién eres Tú
oh, mi Señor...?
¿Quién eres Tú
por quien siento temor...?
¿...Quién eres Tú,
a quien os llamo: Oh Dios?

lunes 22 de septiembre de 2008

TU RECUERDO




(por Pax Héraut)

Inmerso, en el blanco de mi oscura celda,
crispa mis emociones ese indómito viajero:
Señor de los Ciclos, Señor de los Tiempos;
que lacera mi encéfalo,
que lo expulso, lo destierro, pero se queda...

Busca refugio mi rostro en mis abiertas manos,
se quiere fundir en ellas para esconderse
de la sombra de tu ayer que ahoga mi presente...
que le esfixia y le provoca este enfisema
y que deja todos mis talentos vanos...

¡Ese recuerdo tuyo..., oh cuánto te extraño...!
Esa remembranza tuya que doblega mi estoicismo,
que me deprime, que corroe todo mi organismo;
que me ofusca, que me aturde...
¡Cuánto te extraño, cuánto te extraño..., cuánto te extraño...!

En el clímax de mi emoción, gritan mis ojos;
hasta el hastío, se ven sus sordos y líquidos gemidos,
que llevan en su sabor a sal, esos días idos...
que me muestran a tí, sonriente,
que, al contemplarte, mi cuerpo cae de hinojos.

Me desquicio..., quisiera gritar tu nombre,
pero, ante la cobardía de mis voces,
tienen qué hacerlo mis ojos, feroces;
hasta que queden rojos, avergonzados,
heridos en su virilidad porque los llora un hombre...

Tiempo: ¡piérdeme contigo... te lo ruego!
no me tortures más..., no me castigues más...
si no has de guardar los pretéritos...
mejor, llévame contigo de regreso al recuerdo...
¡Que sea con ella ese recuerdo... te lo ruego...!

Por favor... ¡ya no me hagas más daño...!
¡Cuánto la extraño...!
¡Cuánto la extraño...!

viernes 12 de septiembre de 2008

"Hambrosía"... (por decir: hambre)



(Por: Pax Héraut)

Cuántas veces te he formado
con la flama oscilante;
anhelando ser la brasa
en que ejecutes tu danza...

He deseado ser la seda:
rozarte cuando caminas,
cubrirte desde la punta
de los pies a tu cintura...

Cuántas veces me he montado
en la yegua de tu sombra,
tirando coces al viento:
Utopía en movimiento...

...Escondiéndome en mi mente,
ahogando mi hambre en pensarte:
"¡... si pudieras encontrarme
y, decir que vas a amarme...!"

Cuántas veces te he tenido
en el borde de mi habla
y te nombro en cada cosa:
tú-dios, tú tierra, tú-rosa...

Anhelando ser tus venas
y, al mismo tiempo, ser tu piel
para producir tu calor
y ser yo mismo tu sudor.

...

Cuántas veces he muerto ya,
queriendo renacer en tí
buscándote con ansiedad;
Tú: Mi mayor Necesidad...

martes 2 de septiembre de 2008

Grandeza



Por: Pax Héraut


Yo soy el cielo.
Tú, eres la nube
que se desliza
debajo de mí...

Yo soy el cielo.
Tú, eres un ave,
tras de tu espalda
me tienes a mí...

Yo soy el cielo..
Y tú, te aferras
en explorarme...
y, ¡no tengo fin...!

Yo soy el cielo.
Tú, eres el viento,
en tus susurros
me puedo dormir...

Yo soy el cielo.
Y tú, eres el mar;
toda tu humedad
se eleva hasta mí.

Yo soy el cielo.
Tú, eres la Rosa
y, tu fragancia
puedo percibir...

Yo soy el cielo.
Tú, eres la luna;
con luz platina
brillas al reír.

Yo soy el cielo.
Y, tú eres el sol;
ardes con fulgor
debajo de mí...

Yo soy el cielo.
Y tú..., eres el dios
que me dominas,
...que habitas en mí...

miércoles 20 de agosto de 2008


Liberación...
(por Pax Héraut)

Necesito estar dormido..., morir un largo rato para no sentir tu ausencia.., para no extrañarte tanto...

Mientras muero, estoy tumbado en una playa esperando que, si acaso, alguna ola implacable me abrace y me arrastre hasta su profundidad...; quizás allí te encuentre... o, quizás allí te olvide y no sepa jamás que te conocí...

Pero espero, tirado en la arena... tan inmensa y tan desierta, allí espero..., tan solo..., tan triste..., tan desnudo..., tan enorme...; ardiendo bajo el sol y, sin embargo, con la mar en calma..., tan gris...

Mientras trato de dormir, rompe el silencio con sus alas un recuerdo en forma de ángel que cae vertiginoso hacia mí... ¡Me levanta en vilo...! Voy montado en su espalda..., me aferro metiendo mis brazos por debajo de sus alas y, me eleva..., más allá de las nubes, más allá del sol; me invita a rezar por tí, porque es un ángel; lo intento y, mientras rezo, recuesto mi mejilla entre su melena; ¡admiro su cabello!, comienzo a besar su cuello..., a morderlo suavemente..., hasta llegar a su oído y, le comienzo a pervertir..., porque soy humano...

Por debajo de sus alas, corren mis manos ávidas en busca de sus senos..., les aprieto, les estrujo mientras que, con la punta de mi lengua, humedezco suavemente su espalda...

Excitado, el recuerdo en forma de ángel emprende veloz vuelo..., tan fuerte, que oprime mis párpados y me lleva hasta más allá de las religiones, hasta más allá de las pasiones..., hasta el borde de las sensaciones..., hasta el límite de las emociones...

En medio de su frenesí, pierde el control del vuelo para caer en espiral y terminar dando tumbos en la arena... ¡ha perdido el juicio...!, ¡sus uñas y sus dientes... arrancan en pedazos mi piel!; yo, en defensa, hago lo mismo..., nos descarnamos con furia..., como si quisiéramos encontrarnos el alma..., nos buscamos hasta en el habla; el ángel, desesperado y desquiciado montado a mi cintura, grita mi nombre..., da la cara y eres tú... Y yo que dormí para olvidarte y tú que no te alejabas.

Por el contrario, me mordías y me enredabas entre tus piernas...; yo que te quería olvidar y tú que me llenabas todo de tí..., me gritabas con tu humedad hasta que no resistí tu deseo que, entonces, inventó al mío: te besé suave y lentamente..., desde la planta de los piés te fui recorriéndote y perdiéndome en tu manantial, donde bebí a placer hasta embriagarme de tu néctar e, insatisfecho, te seguí buscando hasta detrás de aquellas níveas colinas, las cuales trepé hasta que tus piernas quedaron ceñidas a mi cintura y me empujaban dentro de tí...; yo luché, te ataqué ferozmente, clavé mi daga con violencia más de mil veces, otra vez perdiste la cordura y llorabas y reías al mismo tiempo mientras tratabas de pronunciar mi nombre...; resistías valientemente los embates hasta que, en un último esfuerzo por derrotarme, tu cuerpo sufrió un espasmo y un temblor se apoderó de tus muslos y tu espalda se arqueaba en vaivén haciendo brincar tus senos que trataban de escaparse de tí... hasta languidecer y, con tu mirada nublada, me soltabas poco a poco y yo, entonces, sentí el golpe violento de la victoria que me quebró mi espinazo... y, con una fuerte sacudida, me escapé de tí...

¡Soy libre...! gritaba yo...

¡Soy libre...! mientras me iba perdiendo en el espacio... pues volaba ya sin tí...

¡Soy libre...! pensaba, mientras el silencio me envolvía..., me libraba de tu recuerdo...

¡Soy libre...! seguía pensando, mientras mi mano sostenía mi falo, aún turgente y húmedo..., mientras que en mis muslos se enfriaba aquel líquido blanquecino, espeso y dulzón; que escapó a borbotones hirviendo de mis entrañas...

¡Soy libre...! seguí pensando, mientras que pude morir en paz..., pues me olvidé de todo y de tí...

Al despertar, te busqué a mi lado..., te busqué en las palmas de mis manos... olorosas aún al recuerdo de un viaje..., es la sexta vez que no te encuentro cuando abro mis ojos..., una vez más, te comienzo a tratar de olvidar..., bajando lentamente mi mano hasta mi cintura...